sábado, septiembre 16, 2006

Vittorio


Es bueno reírse un poco

8 comentarios:

Lupi Iris Camuyo, ya no llora dijo...

Yo estaba por llorar un ratito. Es lo que hago todas las tardes, pero apareció usted Vittorio y se me fueron las lágrimas. Usted me despierta algo, todavía no sé muy bien qué es. Por si acaso, me voy a quedar cerquita de su ventana y como soy chiquita, no voy a molestar. Cuando me decida, le voy a decir lo que voy a hacer. Piense en mí para que mi decisión sea la correcta. Soy tan frágil y tan trasparente. Lupi Iris Camuyo

Lupi reclama más atención dijo...

Sí, Vittorio, sigo acá, y usted no parece haberse dado cuenta. ¿No lee usted mis mensajes? Lo que pasa es que usted es tan vital y le atrapa tanto la realidad, que no tiene ojos para alguien tan chiquito como yo. Bueno, voy a duplicar mi dosis de paciencia. Por si acaso, no apoye su codo en el marco de la ventana porque me va a aplastar la blusita azul que me puse para quedar más bonita y ser especialmente atractiva. Todo por usted, Vittorio.

Vittorio es bien sincero dijo...

Lupi, qué suerte que alguien como usted me haya escrito. Como me tocó estar en la cola de esta tanda, son tan pocas las personas sensibles que me escriben cosas lindas. La mayoría se limita a tirarme los cheques arriba de las rodillas. Yo no los rechaz,o porque uno con los años aprende a recoger lo que se cae, sobre todo cuando tienen unos cuantos ceros bien ubicados.

Vittorio está furioso dijo...

Qué silencio en todas las ventanas. ¿Qué está pasando? Quiero saber ya.

El Profesor Ludovico Pittaluga dijo...

Joven Vittorio:
Me he enterado por fuentes secretas que usted está perdido en la neblina. Es urgente que alguien lo guíe. Yo puedo prestarle ese servicio, sin cargo, por esta vez. Tiene que escribir sus memorias rápido, porque si no lo dejan afuera de esa carrera horrible en la que se ha metido por haber elegido ese blog, en vez de dedicarse a algo más inteligente. Yo lo vengo siguiendo a usted desde el comienzo. Usted no puede seguir así. Bueno, seamos prácticos. Escriba algo y yo me encargaré de darle forma. No en vano llevo tanto tiempo protegiendo gente. En fin. Ya nos conoceremos un poco mejor y en más felices condiciones. Siga mi consejo, póngase a escribir su vida.
El Profesor Ludovico Pittalunga.

Vittorio cuenta su vida dijo...

Parece que es urgente. Sí, debe de ser cierto porque todos mis compañeros de tanda están con papelitos en las manos y la lapicera muy ocupada.
Bueno, empezaré a contar mi vida. Cosa que no es fácil cuando uno tiene un pasado tan agitado, porque yo, aquí donde me ven, soy alguien con una historia llena de aventuras. Nací con una muy buena estrella y un cuerpo privilegiado. Desde la más tierna infancia demostré que soy capaz de hacer cualquier cosa. Un pequeño Hércules, ni más ni menos. Bueno, ya está, ya conté el comienzo. Espero que los demás se animen a abrirme a otras etapas más conflictivas y difíciles de definir.

Vittorio comienza a largar datos dijo...

Hoy me levanté con ganas de contar un poco más de mi vida. Como les dije antes, yo fue un tarzancito de barrio hasta que las vueltas del destino me llevaron a frecuentar los mejores círculos de la capital, donde mis servicios fueron muy bien valorados por todas las personas inteligentes. No puedo contar más detalles porque la discreción en mi gremio es la regla de oro. Supongo que la curiosidad de mis admiradores nuevos se debe de haber despertado. Sólo les puedo decir que, sin exageración, los suspiros de admiración y satisfacción me acompañaron en toda mi carrera. Espero seguir así hasta que...misterio.

koala dijo...

pues en lo único que logro yo pensar cuando veo 'Vittorio', independientemente de su representación, es en Gassmann, aunque conozco algunos otros más deleznables del mismo nombre..... La historia inicial, al menos,le cuadra casi perfectamente....La imagen es algo más alegre y menos 'guapa'..Y aquí paro porque estoy sin ideas y con mucho trabajo (para lo cual es correcto carecer de ideas)